miércoles, 28 de marzo de 2012

Vivir con alegría no tiene edad

La semana pasada, mientras esperaba mi turno en el salón de belleza, llegó una clienta. Era una señora de un poco más de 90 años. Lo que más me sorprendió de ella fue su independencia, su lucidez y sus ganas de vivir. Todo esto podría ser la envidia de muchos jóvenes de 20 o 30 años, que viven como zombies, con actitud apagada y sombría.

Al observar esta escena entendí que las ganas de vivir y la alegría no tienen edad, y que solo desaparecen cuando nuestro cuerpo deja el plano terrenal.

Lo que incrementó mi sorpresa fue cuando supe que esta señora tan mayor y de aspecto frágil era sobreviviente de unos 6 u 8 tipos de cáncer que habían atacado distintos órganos. No obstante a esto, con su actitud positiva y energía, logró sobreponerse a todo esto exitosamente.

Son casos como estos los que nos hacen reflexionar cuando nos sentimos abatidos por cualquier problema, y muchas veces por trivialidades o cosas sencillas que tienen solución. Si padecer cáncer en repetidas ocasiones no pudo derrumbar a esta señora, no podemos permitir que factores externos sin gran importancia empañen nuestra alegría de vivir.

La vida es una sola y hay que aprovecharla al máximo siendo felices a pesar de cualquier dificultad u obstáculo. Esa decisión está en nuestras manos!!!

sábado, 24 de marzo de 2012

Dinero Vs. Comportamiento Social

Nuevamente me complace publicar otro artículo escrito por Raúl Vásquez Díaz, quien comparte una reflexión muy acorde a los tiempos que estamos viviendo en la actualidad.

Vivimos en un mundo donde el dinero está jugando un papel importantísimo en el comportamiento de las personas que forman parte de él, olvidando muchas veces las buenas costumbres, el respeto y demás cosas importantes en el desarrollo de las sociedades.

Día a día nos enfrentamos a distintas situaciones en las cuales vemos como se ha perdido todo esto, ya que las personas no saben reclamar un derecho sin insultar, menospreciar u ofender al que lo atiende o sin utilizar la frase famosa en países como el nuestro donde la posición social, política o empresarial juega un papel determinante en el abuso: “TU NO SABES QUIEN SOY YO” o también “YO NO HAGO FILA”, lo cual  provoca muchas veces la ira y la desesperación de las personas que si están haciendo lo correcto y sienten que son menos y que hasta se le pasa por encima en dichas situaciones.

Tomé la iniciativa de escribir estas reflexiones el día en que me encontraba desayunando con mi pareja en un lugar de la ciudad de Santo Domingo en el cual me senté entre otras cosas a observar el comportamiento de las personas presentes allí y pude ver lo distinto que somos, aún siendo dominicanos en su mayoría pero con actitudes y reacciones distintas ante situaciones que se presentan.

Soy hijo de una educadora de profesión y no por eso sé que la educación, los principios y los valores nos llegan desde la casa sino porque ella junto a mi padre siempre sacaron tiempo para nosotros y para nuestra educación además estuvieron presenten siempre monitoreándonos y también a nuestras amistades a fin de lograr en nosotros los mejores resultados y que fuéramos personas de bien.
Me preocupan muchas cosas entre ellas el abuso de poder, producto de posiciones laborales que a la vez generan mayor poder adquisitivo y le hacen creer a esas personas que tienen mas derechos que los demás provocando entonces que los que no disfrutan de esas posiciones se esfuercen en luchar a cualquier precio por llegar, pero no para arreglar las cosas sino para ser parte del mismo abuso y el mismo desorden que nos tiene hundidos en el sub desarrollo y en el atraso por no utilizar otros términos un poco mas fuertes pero que reflejan nuestras realidades.
Muchas veces fuimos rechazados en puertas de discos, bares, clubs y restaurants por nuestro aspecto físico o por la forma en que andabamos vestidos pero le daban paso a personas peores presentados que nosotros pero que estaban acostumbradas a hacerlo todo con dinero dejando mas que claro que el DINERO LO COMPRA TODO Y QUE TODOS TIENEN SU PRECIO.
Amigos lectores, reflexionemos sobre esta situación y no dejemos que nuestro país y el resto del mundo se siga viendo afectado por esta serie de cosas y de personas sin costumbres; luchemos por cambiar las cosas pero primero debemos:
COMENZAR POR NOSOTROS MISMOS

miércoles, 21 de marzo de 2012

La fuerza que nos mueve

Muchas veces, cuando he atravesado por momentos difíciles, me he preguntado de donde se originan las fuerzas para continuar adelante y ser capaz hasta de sonreir y mantener mi sentido del humor. Esa fortaleza y resistencia puede venir de varias fuentes:

- Nuestra familia
- Nuestros amigos
- El sentido de responsabilidad hacia nuestros compromisos
- La orientación hacia el logro

Si bien algunos de esos factores que he citado son externos y cada uno de ellos juega un papel muy importante en nuestras vidas, hay uno interno muy fuerte, que podría decir que es el más influyente, al menos en mi caso. Se llama FE.

La Fe de saber que las cosas van a cambiar para bien, y que si hoy fue un mal día, mañana tenemos una nueva oportunidad de que sea un día mejor. Es eso que no puedes ver, pero que cada día, cuando llega la hora de despertarte, te dice "Levántate, y prepárate para recibir todo lo bueno que te espera".

No importa si practicas o no alguna religión. La Fe es un sentimiento universal, y gracias a ella es que salimos a luchar por nuestros objetivos cada día, aún cuando sentimos que hemos tocado fondo y que ya no nos quedan fuerzas. La Fe nos alimenta la esperanza, nos mantiene en pie ante cualquier adversidad, y gracias a ella podemos descubrir el inmenso poder que se esconde dentro de nosotros, y que debemos dejar salir para explotar nuestro máximo potencial.

Amigo lector, cuando sientas que estás a punto de tirar la toalla, busca dentro de tí, que es lo que te motiva a seguir adelante, levántate y sigue luchando hasta conquistar tus sueños. Nunca te rindas!!!




domingo, 18 de marzo de 2012

Somos Luz Para Iluminar a los Demás

Hoy tengo el honor de recibir en mi blog a mi primer autor invitado, con una bella reflexión personal.

Autor:  Raúl Vásquez Díaz

La palabra del Viernes 16 de Marzo del 2012 nos manda a hacernos un autoanálisis para determinar si somos luz para iluminar a los demás o simplemente estamos porque tenemos que estar y no con un objetivo de vida para servir a los demás,  a los necesitados.

A veces nosotros los seres humanos no nos detenemos a ver que pasa con el prójimo y solo pensamos en nosotros y en los nuestros entendiendo que es lo correcto y que la vida nos exige solo eso y nada más que trabajar para producir más dinero y tener una mejor vida ignorando muchas veces lo que es verdaderamente importante para vivir que es hacer el bien sin mirar a quien.

Cuantas veces iniciamos proyectos y planes de vida, de trabajo y demás cosas, sin pensar si estamos haciendo lo correcto y sin revisar nuestras actitudes y comportamientos con nuestro alrededor, con nuestros seres más queridos, amigos, familia y pareja y por qué no, compañeros de trabajo, de deportes u otras actividades de nuestro día a día. Pienso que antes de juzgar y criticar debemos comenzar por nosotros mismos y conversar más a menudo con Dios nuestro Señor porque a veces sacamos tiempo para todo menos para El, cuando debería ser lo primero de nuestros días y lo último antes de dormir en las noches, dando gracias por el día que nos regaló aunque no haya sido el mejor.

He aprendido mucho con el pasar de los años y he tropezado mucho pero esos tropiezos son necesarios para aprender a levantarnos y seguir adelante como dice la Palabra, ES DE HUMANOS CAER, DE SABIOS SABER LEVANTARSE. Es por eso que nunca por fuerte que sean las dificultades y las situaciones de vida no debemos dejar de luchar y debemos seguir adelante de la mano de Dios y con Fe de que las cosas serán mejores cada día y nunca  dejar de intentarlo.

La vida misma trae sus cosas pero está en nosotros mismos hacer la diferencia y ser ejemplo para los que vienen detrás y por qué no también a los que están al lado nuestro buscando un consejo u ofreciéndonos  una amistad sincera que en estos tiempos es algo bastante difícil y cuestionable pero desde mi óptica creo que todavía hay personas buenas, pasa que como todo lo bueno y duradero nos da trabajo encontrarlo.

Entonces pensemos en que estamos haciendo con nuestras vidas y decidamos hoy mismo dar un giro y pensar más en dar que en recibir porque ahí es que esta la grandeza de nuestro Señor, o como decía la Madre Teresa de Calcuta: DAR HASTA QUE DUELA Y CUANDO DUELA, DAR TODAVIA MAS. Reflexionemos sobre todo esto y veamos donde estamos parados y como vamos a vivir de ahora en adelante.

NUNCA ES TARDE SI DE CORAZON SE QUIEREN LOGRAR LAS METAS Y HACER UNA DIFERENCIA EN LA VIDA DE LOS DEMAS.

 ANIMATE Y DA EL PRIMER PASO!!!

martes, 13 de marzo de 2012

Todo sucede por una razón

Muchas veces en la vida nos hemos preguntado porqué suceden ciertas cosas, especialmente si son hechos negativos. Reclamamos, pataleamos, nos quejamos ante Dios de por qué nos pasó esto o aquello. Luego, al pasar el tiempo nos damos cuenta que era una experiencia que nos tocaba vivir para que pudiéramos seguir creciendo y aprendiendo, porque de todo lo que nos acontece en la vida podemos sacar una enseñanza, aunque durante el momento en que estemos atravesando la situación estemos totalmente bloqueados y ciegos, e inclusive en un estado de negación absoluta.

La vida nos pone pruebas, y mientras las superamos es que nos damos cuenta de que material estamos hechos, y que tan fuertes somos. Esas pruebas son las que moldean nuestro carácter, nos hacen madurar y crecer, para luego poder enfrentar cualquier reto que se nos ponga enfrente. Al final entendemos porqué tuvimos que atravesar ese camino difícil, y terminamos siendo agradecidos, porque gracias a esas experiencias nos convertimos en mejores seres humanos.

Cuando nos sintamos desfallecer, pensemos que estamos en proceso de convertirnos en un hermoso diamante:


El ser humano es como el carbón, necesita ser sometido a una serie acciones, para convertirse en un bello diamante o ser sólo una brasa más. Anónimo

domingo, 11 de marzo de 2012

Ponte en mis zapatos antes de juzgarme

Uno de los elementos clave de la inteligencia emocional es la empatía. Esto no es más que saber ponerse en el lugar del otro. Tener la suficiente sensibilidad para leer y percibir lo que el otro siente y piensa, y de esta forma poder llegar a tener una mejor comunicación con esa persona e inclusive, entenderla mejor.
Tener la capacidad de ponerse en el lugar del otro no es tarea fácil, pero es vital para el desarrollo de relaciones interpersonales armoniosas. El ser humano necesita que lo escuchen, saberse comprendido sin que lo inunden de sermones y consejos no solicitados, ni mucho menos de un optimismo desmedido o comentarios que hieran sus sentimientos.
No es necesario que hayamos atravesado las mismas vivencias de los demás para ser empáticos, ni tampoco tenemos que abandonar nuestras creencias y valores para asumir los de los demás, simplemente debemos poner en práctica nuestra escucha activa, desarrollar nuestra percepción y ser muy observadores. Todos nuestros sentidos entran en juego para poder salirnos de nuestro mundo y adentrarnos en el de otra persona para comprender por qué actúa o siente de una determinada manera, o para poder ser un ente de apoyo ante una situación que esté atravesando en un momento dado.
Algunos errores que cometemos cuando intentamos ser empáticos con otro ser humano son:
-       Hacer comparaciones con situaciones similares que hayamos vivido
-       Restarle importancia a sus sentimientos e ideas
-       Intentar animarlo con frases positivas que ya suenan a cliché y se encuentran muy trilladas
-       Criticar o juzgar al otro sin conocer el trasfondo de los hechos, o el porqué de su conducta
-       Demostrar lástima a la otra persona
-       Hacer comentarios hirientes o despectivos, incluyendo el famoso “Te lo dije”
Les invito a que nos pongamos en los zapatos del otro, a entender su posición sin prejuicios o críticas, simplemente escuchando y comprendiendo, absteniéndonos de dar consejos que no nos hayan pedido. Vamos a ejercitar nuestra sensibilidad humana, dejando a un lado el egoísmo, activando nuestro “radar social”, que nos ayudará a brindar comprensión sincera y solidaridad para quienes lo necesitan.
“La empatía es la capacidad de pensar y sentir la vida interior de otra persona como si fuera la propia”. Heinz Kohut

jueves, 8 de marzo de 2012

Me sorprendí rompiendo lo viejo

Encontré en mi correo esta hermosa reflexión, que todos debemos practicar con cierta frecuencia, para no acumular cosas o sentimientos innecesarios y hacer espacio para todo lo bueno que nos depara el futuro.

Desconozco su autor, pero comparto su mensaje con mis queridos lectores:

Me sorprendí rompiendo papeles viejos, y sacudiendo cajones, hurgando en mi pasado y echando a la basura lo que en algún momento guardé y ahora lo tiro.
 
Mis cajones llenos de notas, papelitos, pilas viejas, agendas caducadas y mil cosas que en otro momento atesoré, para que el día de hoy los tire a la basura.

Guardamos compulsivamente, por si en algún momento lo necesitamos, y al pasar los años nos damos cuenta que vivimos rodeados de cosas sin utilidad, recuerdos vanos, aferrándonos a ellos por si algún día los vamos a ocupar.

Un boleto del metro, que fácilmente tiene 15 años, la garantía de una grabadora que ya ni existe, el manual de un televisor que le regalé a mi madre hace mas de 10 años, notas de supermercado, tarjetas de felicitación, y la invitación a una boda de gente que ni conozco, llaveros, etc. …

Tiré tantas cosas que llené dos cajas grandes, que se fueron directas a la basura, por fin, el orden, y el espacio suficiente para cosas nuevas que algún día serán parte de mi pasado, y que probablemente nunca las llegue a ocupar.
 
Me doy cuenta que también he atesorado sentimientos que nunca pienso ocupar, como el odio, el celo, la ambición desmedida, el egoísmo, y que ahora me encuentro echando a la basura junto con ese par de cajas con recuerdos, quedando más espacio para la compasión, la paciencia, el amor y el perdón.

Teniendo orden en la casa, y orden en mis sentimientos, siempre queda más espacio para llenarlo con lo mejor de nosotros, para llenarlo de amistad y de comprensión, que en el camino de la vida, nos servirán más que cualquier tesoro. Es importante tener en orden todo, primero un gran lugar para Dios, después, otro para la familia y los amigos, todo con sus prioridades.

Pero es muy importante mantener una vacante, siempre limpia y disponible en todo momento porque nunca sabremos cuando la vamos a necesitar, en algún momento, o en algún lugar, tal vez alguien requiera de ese espacio en nuestro corazón, para encontrar alivio a sus penas, y reconfortarse en un corazón amigo, con la confianza de que quien lo escucha sabrá comprenderlo, para compartir sus penas y alegrías.

Que estés bien, que tengas un muy buen fin de semana con tiempo suficiente
para limpiar los cajones y poner todas tus cosas en orden, empezando por tu corazón, te hará sentir muy bien el saber que le abres la puerta a todo lo nuevo que viene hacia ti.

 
*Se Descaradamente Feliz.*

miércoles, 7 de marzo de 2012

A lo hecho, pecho!

Son solo cuatro palabras las de ese simpático refrán, pero las mismas tienen un gran significado, que no es más que asumir la responsabilidad por nuestras acciones. Todo lo que nos acontece, es fruto de las elecciones que hemos hecho un momento determinado, aunque muchas veces le echamos la culpa a un tercero, a las circunstancias, a un trabajo, a una pareja, o a la vida misma.

Sin embargo, en ese momento en que nos vimos precisados a tomar alguna decisión importante, lo hicimos y punto. Hasta donde yo sé, nadie nos sugestionó poniéndonos una pistola en la cabeza.

Por lo tanto si queremos crecer como seres humanos, y mantenernos en la mejora continua, debemos actuar como adultos responsables y asumir las consecuencias de nuestras acciones, declarándonos como únicos dueños de la elección que hemos hecho y también de su resultado. Dejemos de ser cómodos o de victimizarnos échandole la culpa a nuestra "mala suerte".

Estoy segura de que al tomar esta medida nos sentiremos más libres, nuestra carga se hará más ligera y estaremos listos para enfrentar lo que sea con actitud positiva.

Recuerda, tal y como dijo Albert Einstein: "Somos arquitectos de nuestro propio destino".

domingo, 4 de marzo de 2012

Tomar decisiones: Una misión posible

Te has puesto a pensar que todo lo que nos ha acontecido a lo largo de nuestra vida es producto de nuestras decisiones, sean estas buenas o malas?

Decidir una profesión, elegir una pareja, tomar una oferta laboral entre varias que se nos hayan presentado, y así, un sinnúmero de decisiones más nos han llevado al punto en que nos encontramos hoy.

Ahora bien, el proceso en sí de tomar una decisión, sobre todo si es de gran importancia y puede cambiar el curso de nuestra vida, es algo bastante complejo y difícil de llevar a cabo. Muchas veces nos vemos paralizados ante la  posibilidad de elegir un camino, quizá por miedo a diferentes cosas: al cambio, al que dirán, a lo desconocido o a no poder enfrentar las consecuencias de haber tomado una mala decisión.

Es verdad, decidir no es fácil, pero aún más difícil es quedarse de brazos cruzados y no hacer nada, para luego estarnos lamentando por lo que pudo haber sido y no fué. La vida está llena de riesgos y somos cada uno de nosotros los que tenemos el poder de elegir si asumimos esos riesgos o no.

Para tomar decisiones de forma adecuada debemos conocer bien la situación o problema sobre el cual debamos hacer una elección, analizar los pro y los contra de las posibles acciones a ejecutar, así como las consecuencias que podrían tener dichas acciones. Otra alternativa para elegir un camino es escuchar nuestro corazón. Quizá esa recomendación no suene muy técnica o profesional, pero he podido comprobar que el poder de nuestra intuición es muy grande.

Si tienes nuevos caminos que tomar, porque quieres cambiar alguna situación que estás viviendo hoy, la cual no es la que deseas, entonces analiza todo el contexto del caso, evalúa las repercusiones que estas decisiones puedan tener en tu vida, y si el riesgo vale la pena, da ese importante paso hacia un nuevo destino.

Jamás dejes que las dudas paralicen tus acciones. Toma siempre todas las decisiones que necesites tomar, incluso sin tener la seguridad o certeza de que estás decidiendo correctamente.