viernes, 20 de marzo de 2015

La sociedad del "copy- paste"

El problema de copiar de otros  no es nada nuevo. No obstante, se ha ido agravando con los años. Hay una actitud que se ha popularizado, donde queremos lo que el otro tiene, y en la misma forma que esa persona la tiene. Casas decoradas extremadamente parecidas, carros similares, usar ciertos tipos de vestimenta o marcas porque fulano o fulana la usan y está de moda, no porque nos guste a nosotros y podamos costearla.
 
¿A donde se ha ido la originalidad, la falta de personalidad? ¿Cuál es el factor principal que ha provocado este fenómeno? ¿Acaso la envidia? ¿Es más cómodo imitar al otro que sacar tiempo para usar la cabeza y crear nuestras propias ideas?
 
Dios nos hizo a cada uno de nosotros seres únicos e irremplazables, entonces ¿porque el afán de copiar a los demás? ¿Qué es lo que tenemos que demostrar?
¿En verdad estamos tan vacíos que no tenemos ni identidad propia y vamos como zombies haciendo lo que el otro hace, aunque no sea lo que verdaderamente queremos?
 
Podemos buscar inspiración en lo que vemos en nuestro entorno, pero vamos a darle nuestro toque original, donde se vea reflejada nuestra verdadera personalidad. ¿O es que preferimos mostrar una fachada falsa?
 
Pensarás que este artículo está lleno de preguntas, pero en verdad son necesarias para invitarnos a la reflexión sobre esto que está sucediendo, porque francamente la vida actual está pareciendo una producción en serie de momentos prefabricados y copiados de otros.
 
Vive tu vida a tu estilo, haciendo lo que realmente te gusta, sin importar si está de moda o si a otros les va a gustar. Mientras no te hagas daño a ti mismo o a los demás, pon en práctica tu creatividad. Tal y como leí una frase por ahí:
 
Dios te hizo original, no mueras una copia!!!


miércoles, 18 de marzo de 2015

¿A quién queremos engañar?

Soy una persona bastante observadora de mi entorno, de lo que está sucediendo y de los diversos cambios que se van produciendo en el comportamiento del ser humano dentro de la sociedad.
 
Noto cada vez más desesperación en el conducir los vehículos en las calles, en irrespetar el turno o el tiempo ajeno, un afán casi obsesivo por la adquisición de cosas materiales al precio que sea, con ta, de llenar las apariencias, aunque no sepamos como lo vamos a pagar mañana.
 
Esto me lleva a preguntarme en que momento llegamos a convertirnos en seres vacíos y dejamos  de cultivar cosas más importantes como nuestra relación con Dios, nuestra familia y amigos.
 
¿En que momento le dimos más importancia a presenter una pantalla de nuestra vida perfecta en las redes sociales, cuando sabemos en lo más profundo de nuestro corazón que no hay tal perfección?
 
Vamos a hacernos una revision interna bien profunda, encontrarnos con nosotros mismos, aceptarnos más, sentirnos más a gusto en nuestra propia piel y a vivir de acuerdo con nuestras posibilidades sin que esto implique adoptar una actitud conformist y carente de metas.
 
Invito a que reorganicemos nuestras prioridades de forma que lo más importante sea lo que nosotros pensamos de nosotros mismos, no la falsa imagen que le queremos proyectar a los demás para "llenarles los ojos".
 
Seamos más transparentes y genuinos con nosotros mismos y el resto del mundo. Les garantizo que viviremos más felices y con menos complicaciones.

lunes, 2 de diciembre de 2013

¿Tienes Tiempo?

Hace mucho que no le daba un poco de cariño a esta página. A veces los afanes diarios lo hacen un poco difícil, pero hay que sacar el tiempo, definitivamente.
 
Precisamente la palabra tiempo juega un papel importante en este artículo, ya que si lo habrán notado, el mismo se está yendo de nuestras manos cada vez más rápido. El ritmo de nuestra vida ha cambiado de manera radical. Por eso es muy importante que analicemos bien como estamos usando ese tiempo, que muchas veces no nos parece suficiente o lo encontramos limitado.

Se nos está yendo la vida en querer producir dinero de manera desmedida, en estar conectados a las nuevas tecnologías que han ido surgiendo, y todo esto nos está restando el tiempo de calidad que podemos dedicarle a nuestra familia, nuestra pareja, nuestros amigos, así como también para cultivar nuestra vida espiritual.
Debemos ser conscientes de que si nos organizamos, podemos dedicarle tiempo a cada una de nuestras responsabilidades, obviamente procurando abarcar solo hasta donde podamos.
 
Esto conlleva revisar nuestras prioridades y nuestra escala de valores, para determinar lo que realmente es importante para nosotros, y de esta forma ir dándole el orden que merece cada una de las actividades que realizamos.

También requiere un alto nivel de compromiso, de manera que cuando asumamos la responsabilidad de una tarea o actividad, no pretendamos escaparnos de ella con excusas baratas, ya que esto también afecta el tiempo de los demás y deja mucho que desear de nosotros.
Hagamos un análisis profundo en nuestro interior, así como de todas nuestras actividades y nos daremos cuenta de que tenemos más tiempo del que pensábamos, solo que no lo estábamos administrando adecuadamente.

Procuremos cada día sacar ese espacio para la gente que amamos, así como para desarrollar actividades que nos hagan crecer como seres humanos, y dejemos a un lado las cosas menos importantes, así luego no nos lamentaremos en el mañana de lo que debimos haber hecho y no hicimos.

lunes, 8 de julio de 2013

¿Cómo se mide el éxito?

Éxito, una palabra que es de agrado para todos, y que cada quien busca alcanzar. Ahora bien, me ha llegado a la mente la siguiente pregunta: ¿Cómo medimos el éxito? ¿Quién decide que persona es exitosa y cual no lo es?
 
A mi entender, no existe un estándar de éxito, o una sola forma de llegar a ser exitoso. Cada quien lo es a su manera, ya que todos nos fijamos metas de carácter individual y quizá lo que yo quiera lograr no es importante para otra persona o viceversa.
 
Algunos visualizan el éxito como haber alcanzado altas posiciones laborales, tener acceso a artículos o lugares lujosos, contar con una mansión o auto último modelo. No obstante, nos estamos olvidando de algo importante: Todo eso es material y pasajero. Las empresas viven tomando decisiones sobre las personas que en ella laboran y una mala administración te puede llevar a perder esas cosas que has obtenido,. En fin, medir el éxito por ahí no  me parece lo más razonable.
 
Ahora bien, te plantearé las siguientes preguntas: ¿Te sientes en buena salud física y emocional?, ¿Has logrado las cosas que TU te has propuesto? ¿A lo que te dedicas en este momento, te hace feliz? ¿Te sientes en paz espiritualmente? ¿Vives en armonía con las personas que te rodean y con el entorno?
 
Yo no tengo la última palabra en materia de éxito, pero estoy segura de que si la respuesta a las preguntas que cité anteriormente, fue positiva, entonces vas por buen camino.
 
Recuerda que el éxito es como la felicidad, donde cada quien lo es a su manera y que nadie tiene derecho a fijarte esquemas de éxito preconcebidos. En tus manos está decidir lo que quieres y determinar lo que te hace feliz.
 
Feliz inicio de Semana!!!!
 
 

viernes, 19 de abril de 2013

Descubre tus talentos!

En tiempos recientes, a raíz de ciertas decisiones tomadas que han cambiado el curso de mi vida, me he dado la oportunidad de descubrir en mí, talentos que desconocía que tenía. Con esto he podido darme cuenta que uno no se puede cerrar a ganarse la vida pensando que solo sabe hacer una sola cosa, en específico la profesión o grado técnico que estudió.
 
Muchas veces tenemos hobbies o cosas que nos gustan, que de repente podemos hacerlas rentables y ganar dinero con ellas. Por esta razón es que te invito a tomarte un pequeño espacio para que hagas un viaje a su interior y descubras esos talentos dormidos que no sabes que tienes dentro de ti, y de los cuales estás privando a la humanidad.
 
Puse el ejemplo de explotar alguna habilidad o talento para hacerla rentable, pero también puedes hacerlo simplemente por placer, para alimentar tu espíritu y hacer la vida de otros más feliz.
 
Lo más importante de esto es que tengamos apertura de mente y alma para descubrir otras cosas en las que también somos buenos, y evitemos llevar una vida limitada y cuadrada. A lo mejor creemos que estamos condenados a hacer algo que no nos llena, cuando en realidad podríamos estar haciendo lo que realmente nos gusta y por ende, tener una vida mucho más feliz.
 
Les hago un resumen de lo que me ha pasado a mí: siempre he dicho que no me gusta cocinar, solo comer (jejeje), pero un día, así de la nada, me llegó la idea de probar a hacer brownies, que es un postre que le gusta a todo el amante del chocolate. Pues me salieron muy bien desde el primer intento, los di a probar a varias personas, y me incentivé a comercializarlos, que les parece???
 
De eso hace ya unos tres meses y he ido introduciendo poco a poco otros bocadillos dulces y ganándome la confianza y el gusto del público. Así que de nuevo les digo: exploren su mente y corazón, sean abiertos y observadores de su alrededor, porque nunca sabemos de donde vendrán las buenas ideas.
 
Ahí les dejo la imagen de mi nuevo proyecto, el cual estoy disfrutando al máximo!

lunes, 11 de marzo de 2013

El Principio del Vacío

Este mensaje es una demostración más de que hay palabras que llegan justo cuando menos lo esperas, pero en el momento preciso en que las necesitas. Justamente en estos días en que me acabo de mudar nuevamente, a un espacio más acorde con mi forma de vida actual, recibí este mensaje.
 
Días atrás, en medio del desorden de la mudanza, mis amigas me ayudaron a organizar mi closet, y el tema central fue la enorme cantidad de ropa que no uso desde hace años, y el hecho de que debía deshacerme de ella, entre otras cosas, para hacer espacio a la prosperidad y a cosas nuevas y mejores.
 
Para mi esto fue un shock, porque era ropa muy linda, en excelente estado, la cual estaba guardando para cuando algún día volviera al peso ideal (jajajaja) y no podía concebir el hecho de simplemente sacarla del closet, regalarla y ya.
 
No obstante, a medida que fuimos seleccionando la ropa que ya no me quedaba o que no estaba usando, empecé a entender lo que ellas me decían, y no puedo describir lo liberada que me sentí. Tanto así, que luego de que se marcharon, seguí  sacando más piezas del closet, con el ánimo de dar nuevo óxigeno a mi vida, aires de prosperidad y a la vez, de favorecer a alguien necesitado de esas prendas.
 
De eso hace ya más de una semana, y justo anoche me llegó este mensaje, confirmando lo que mis amigas tanto me explicaron días atrás. No me pude contener y lo compartí con algunas de las personas más cercanas a mí, como queriendo decir: mira, mira, es justo lo que me dijiste que tenía que hacer!
 
Así que he querido también compartir esta lectura con ustedes, junto con mi propio testimonio, de que necesitamos dejar de aferrarnos a muchas cosas, sacar de nuestra vida lo que ya cumplió su ciclo para que pueda haber espacio para otras cosas que serán mucho mejores para nosotros!!!
 
 
"PRINCIPIO DEL VACÍO... Joseph Newton.   

Tú tienes el hábito de juntar objetos inútiles en este momento, creyendo que un día (no sabes cuándo) podrás precisar de ellos.

Tú tienes el hábito de juntar dinero sólo para no gastarlo, pues piensas que en el futuro podrá hacerte falta.

Tú tienes hábito de guardar ropa, zapatos, muebles, utensilios domésticos y otras cosas del hogar que ya no usas hace bastante tiempo. ...
Y dentro tuyo?...
Tú tienes el hábito de guardar broncas, resentimientos, tristezas, miedos, etc.
No hagas eso. Es anti-prosperidad.

Es preciso crear un espacio, un vacío, para que las cosas nuevas lleguen a tu vida.

Es preciso eliminar lo que es inútil en ti y en tu vida, para que la prosperidad venga.

Es la fuerza de ese vacío que absorberá y atraerá todo lo que tú deseas.

Mientras tú estás material o emocionalmente cargando cosas viejas e inútiles, no habrá espacio abierto para nuevas oportunidades.

Los bienes precisan circular.

Limpia los cajones, los armarios, el cuarto del fondo, el garaje. Da lo que tú no usas más.

La actitud de guardar un montón de cosas inútiles amarra tu vida.

No son los objetos guardados que estancan tu vida, sino el significado de la actitud de guardar.

Cuando se guarda, se considera la posibilidad de falta, de carencia.

Es creer que mañana podrá faltar, y tú no tendrás medios de proveer tus necesidades.

Con esa postura, tú estás enviando dos mensajes para tu cerebro y para tu vida:
1º... tú no confías en el mañana
2º... tú crees que lo nuevo y lo mejor NO son para ti, ya que te alegras con guardar cosas viejas e inútiles.

Deshazte de lo que perdió el color y el brillo y deja entrar lo nuevo en tu casa... y dentro de ti mismo...

Amigos queridos, después de leer esto, no lo guarden"
 

viernes, 15 de febrero de 2013

La Madurez

Revisando mis correos, encontré este fantástico artículo que me envió una de mis mejores amigas hace ya un tiempo. En estos momentos donde vivir de la apariencia va tomando cada vez más fuerza, es bueno revisarnos internamente y organizar nuestras prioridades, para que nos reconozcan por lo que somos, no por lo que tenemos. Espero que les guste tanto como a mí.
 

LA MADUREZ

Artículo del New York Times, merecedor de una discusión:

"Son motivo de vergüenza celulares sencillos?"

El texto cuenta la experiencia de Chris Glionna, supervisor de restaurantes de una conocida compañía, con su viejo celular. Como el teléfono le daba el servicio necesario, no le preocupaba que estuviera fuera de moda. Pero... (siempre hay un pero), sus colegas lo molestaban y se burlaban cuando extraía su "pisapapeles" del maletín. Llegó a sentirse tan avergonzado que hace un par de meses lo cambió por un Blackberry.

Dice así el Dr. Alejandro Morton: la Crisis en el mundo se debe, entre otras cosas, a la inseguridad que las personas tienen en ellos mismos; su continua necesidad de comprar jamás será satisfecha porque esperan que la satisfacción personal venga de lo comprado, y jamás será así. A nivel social no nos hemos dado cuenta de que ese impulso descontrolado por comprar es, en el fondo, la causa profunda de la crisis económica que ha cundido ya por todo el mundo, alimentada por un sistema financiero insaciable que facilitó recursos para que compraran quienes no tenían con qué".

Pocas cosas hay más tensionantes que tratar de mantenerse a la moda en ropa, calzado, accesorios, tecnología, viajes, comidas, restaurantes, casas, muebles, autos y todo lo añadible. Quien tiene dinero en exceso puede comprar, usar y desechar, pero quienes vivimos sujetos a un presupuesto debemos cuidar qué compramos y entender por qué y para qué lo compramos.

En efecto, la presión social existe, pero debemos preguntarnos cuánto nos presiona y cuánto nos dejamos presionar? ¿Cuál es el problema de que se rían de nuestro celular viejo? La risa es buena y si no les gusta el celular pueden bromear a costa de él y criticar el aparato, a su dueño o a ambos. El problema es de ellos, no del dueño del celular, a menos que éste lo acepte.

Desafortunadamente hoy día uno se refiere a las personas por sus posesiones: "Es el chico del convertible rojo" o "La señora que usa ropa de marca y tiene una casa enorme" o "Es el director que siempre anda a la moda". Es decir, su personalidad no emana de lo imprescindible, sino de lo prescindible. Lo primero no se compra en ningún lado; lo segundo en cualquiera, si se tiene los
medios para hacerlo.

Un amigo muy cercano es multimillonario, pero nosotros lo averiguamos por accidente tras años de conocerlo. Es sencillo, generoso, adaptable a todo y disfruta lo disfrutable. Jamás presume y nunca hace alarde de nada porque tiene muy claro qué cosas son importantes en su vida.


Las trampas de la presión social siempre han estado ahí. Caen en ellas quienes no se conocen a sí mismos y tienen una escala de valores centrada en lo social y en su desarrollo, han tenido carencias afectivas.

El vacío personal no lo llena ni los closets repletos, ni los autos lujosos, ni las joyas exclusivas, ni los accesorios de lujo. La satisfacción de los consumidores insaciables no viene de poseer las cosas, sino de presumirlas ante los demás.

¿Tiene usted un celular del que sus "amigos" se ríen cuando lo usa? Ríase con ellos y úselo hasta que guste. ¿Le duelen las burlas?

Entonces CAMBIE de AMIGOS NO DE CELULAR... Es lo justo.
   

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