lunes, 2 de diciembre de 2013

¿Tienes Tiempo?

Hace mucho que no le daba un poco de cariño a esta página. A veces los afanes diarios lo hacen un poco difícil, pero hay que sacar el tiempo, definitivamente.
 
Precisamente la palabra tiempo juega un papel importante en este artículo, ya que si lo habrán notado, el mismo se está yendo de nuestras manos cada vez más rápido. El ritmo de nuestra vida ha cambiado de manera radical. Por eso es muy importante que analicemos bien como estamos usando ese tiempo, que muchas veces no nos parece suficiente o lo encontramos limitado.

Se nos está yendo la vida en querer producir dinero de manera desmedida, en estar conectados a las nuevas tecnologías que han ido surgiendo, y todo esto nos está restando el tiempo de calidad que podemos dedicarle a nuestra familia, nuestra pareja, nuestros amigos, así como también para cultivar nuestra vida espiritual.
Debemos ser conscientes de que si nos organizamos, podemos dedicarle tiempo a cada una de nuestras responsabilidades, obviamente procurando abarcar solo hasta donde podamos.
 
Esto conlleva revisar nuestras prioridades y nuestra escala de valores, para determinar lo que realmente es importante para nosotros, y de esta forma ir dándole el orden que merece cada una de las actividades que realizamos.

También requiere un alto nivel de compromiso, de manera que cuando asumamos la responsabilidad de una tarea o actividad, no pretendamos escaparnos de ella con excusas baratas, ya que esto también afecta el tiempo de los demás y deja mucho que desear de nosotros.
Hagamos un análisis profundo en nuestro interior, así como de todas nuestras actividades y nos daremos cuenta de que tenemos más tiempo del que pensábamos, solo que no lo estábamos administrando adecuadamente.

Procuremos cada día sacar ese espacio para la gente que amamos, así como para desarrollar actividades que nos hagan crecer como seres humanos, y dejemos a un lado las cosas menos importantes, así luego no nos lamentaremos en el mañana de lo que debimos haber hecho y no hicimos.

lunes, 8 de julio de 2013

¿Cómo se mide el éxito?

Éxito, una palabra que es de agrado para todos, y que cada quien busca alcanzar. Ahora bien, me ha llegado a la mente la siguiente pregunta: ¿Cómo medimos el éxito? ¿Quién decide que persona es exitosa y cual no lo es?
 
A mi entender, no existe un estándar de éxito, o una sola forma de llegar a ser exitoso. Cada quien lo es a su manera, ya que todos nos fijamos metas de carácter individual y quizá lo que yo quiera lograr no es importante para otra persona o viceversa.
 
Algunos visualizan el éxito como haber alcanzado altas posiciones laborales, tener acceso a artículos o lugares lujosos, contar con una mansión o auto último modelo. No obstante, nos estamos olvidando de algo importante: Todo eso es material y pasajero. Las empresas viven tomando decisiones sobre las personas que en ella laboran y una mala administración te puede llevar a perder esas cosas que has obtenido,. En fin, medir el éxito por ahí no  me parece lo más razonable.
 
Ahora bien, te plantearé las siguientes preguntas: ¿Te sientes en buena salud física y emocional?, ¿Has logrado las cosas que TU te has propuesto? ¿A lo que te dedicas en este momento, te hace feliz? ¿Te sientes en paz espiritualmente? ¿Vives en armonía con las personas que te rodean y con el entorno?
 
Yo no tengo la última palabra en materia de éxito, pero estoy segura de que si la respuesta a las preguntas que cité anteriormente, fue positiva, entonces vas por buen camino.
 
Recuerda que el éxito es como la felicidad, donde cada quien lo es a su manera y que nadie tiene derecho a fijarte esquemas de éxito preconcebidos. En tus manos está decidir lo que quieres y determinar lo que te hace feliz.
 
Feliz inicio de Semana!!!!
 
 

viernes, 19 de abril de 2013

Descubre tus talentos!

En tiempos recientes, a raíz de ciertas decisiones tomadas que han cambiado el curso de mi vida, me he dado la oportunidad de descubrir en mí, talentos que desconocía que tenía. Con esto he podido darme cuenta que uno no se puede cerrar a ganarse la vida pensando que solo sabe hacer una sola cosa, en específico la profesión o grado técnico que estudió.
 
Muchas veces tenemos hobbies o cosas que nos gustan, que de repente podemos hacerlas rentables y ganar dinero con ellas. Por esta razón es que te invito a tomarte un pequeño espacio para que hagas un viaje a su interior y descubras esos talentos dormidos que no sabes que tienes dentro de ti, y de los cuales estás privando a la humanidad.
 
Puse el ejemplo de explotar alguna habilidad o talento para hacerla rentable, pero también puedes hacerlo simplemente por placer, para alimentar tu espíritu y hacer la vida de otros más feliz.
 
Lo más importante de esto es que tengamos apertura de mente y alma para descubrir otras cosas en las que también somos buenos, y evitemos llevar una vida limitada y cuadrada. A lo mejor creemos que estamos condenados a hacer algo que no nos llena, cuando en realidad podríamos estar haciendo lo que realmente nos gusta y por ende, tener una vida mucho más feliz.
 
Les hago un resumen de lo que me ha pasado a mí: siempre he dicho que no me gusta cocinar, solo comer (jejeje), pero un día, así de la nada, me llegó la idea de probar a hacer brownies, que es un postre que le gusta a todo el amante del chocolate. Pues me salieron muy bien desde el primer intento, los di a probar a varias personas, y me incentivé a comercializarlos, que les parece???
 
De eso hace ya unos tres meses y he ido introduciendo poco a poco otros bocadillos dulces y ganándome la confianza y el gusto del público. Así que de nuevo les digo: exploren su mente y corazón, sean abiertos y observadores de su alrededor, porque nunca sabemos de donde vendrán las buenas ideas.
 
Ahí les dejo la imagen de mi nuevo proyecto, el cual estoy disfrutando al máximo!

lunes, 11 de marzo de 2013

El Principio del Vacío

Este mensaje es una demostración más de que hay palabras que llegan justo cuando menos lo esperas, pero en el momento preciso en que las necesitas. Justamente en estos días en que me acabo de mudar nuevamente, a un espacio más acorde con mi forma de vida actual, recibí este mensaje.
 
Días atrás, en medio del desorden de la mudanza, mis amigas me ayudaron a organizar mi closet, y el tema central fue la enorme cantidad de ropa que no uso desde hace años, y el hecho de que debía deshacerme de ella, entre otras cosas, para hacer espacio a la prosperidad y a cosas nuevas y mejores.
 
Para mi esto fue un shock, porque era ropa muy linda, en excelente estado, la cual estaba guardando para cuando algún día volviera al peso ideal (jajajaja) y no podía concebir el hecho de simplemente sacarla del closet, regalarla y ya.
 
No obstante, a medida que fuimos seleccionando la ropa que ya no me quedaba o que no estaba usando, empecé a entender lo que ellas me decían, y no puedo describir lo liberada que me sentí. Tanto así, que luego de que se marcharon, seguí  sacando más piezas del closet, con el ánimo de dar nuevo óxigeno a mi vida, aires de prosperidad y a la vez, de favorecer a alguien necesitado de esas prendas.
 
De eso hace ya más de una semana, y justo anoche me llegó este mensaje, confirmando lo que mis amigas tanto me explicaron días atrás. No me pude contener y lo compartí con algunas de las personas más cercanas a mí, como queriendo decir: mira, mira, es justo lo que me dijiste que tenía que hacer!
 
Así que he querido también compartir esta lectura con ustedes, junto con mi propio testimonio, de que necesitamos dejar de aferrarnos a muchas cosas, sacar de nuestra vida lo que ya cumplió su ciclo para que pueda haber espacio para otras cosas que serán mucho mejores para nosotros!!!
 
 
"PRINCIPIO DEL VACÍO... Joseph Newton.   

Tú tienes el hábito de juntar objetos inútiles en este momento, creyendo que un día (no sabes cuándo) podrás precisar de ellos.

Tú tienes el hábito de juntar dinero sólo para no gastarlo, pues piensas que en el futuro podrá hacerte falta.

Tú tienes hábito de guardar ropa, zapatos, muebles, utensilios domésticos y otras cosas del hogar que ya no usas hace bastante tiempo. ...
Y dentro tuyo?...
Tú tienes el hábito de guardar broncas, resentimientos, tristezas, miedos, etc.
No hagas eso. Es anti-prosperidad.

Es preciso crear un espacio, un vacío, para que las cosas nuevas lleguen a tu vida.

Es preciso eliminar lo que es inútil en ti y en tu vida, para que la prosperidad venga.

Es la fuerza de ese vacío que absorberá y atraerá todo lo que tú deseas.

Mientras tú estás material o emocionalmente cargando cosas viejas e inútiles, no habrá espacio abierto para nuevas oportunidades.

Los bienes precisan circular.

Limpia los cajones, los armarios, el cuarto del fondo, el garaje. Da lo que tú no usas más.

La actitud de guardar un montón de cosas inútiles amarra tu vida.

No son los objetos guardados que estancan tu vida, sino el significado de la actitud de guardar.

Cuando se guarda, se considera la posibilidad de falta, de carencia.

Es creer que mañana podrá faltar, y tú no tendrás medios de proveer tus necesidades.

Con esa postura, tú estás enviando dos mensajes para tu cerebro y para tu vida:
1º... tú no confías en el mañana
2º... tú crees que lo nuevo y lo mejor NO son para ti, ya que te alegras con guardar cosas viejas e inútiles.

Deshazte de lo que perdió el color y el brillo y deja entrar lo nuevo en tu casa... y dentro de ti mismo...

Amigos queridos, después de leer esto, no lo guarden"
 

viernes, 15 de febrero de 2013

La Madurez

Revisando mis correos, encontré este fantástico artículo que me envió una de mis mejores amigas hace ya un tiempo. En estos momentos donde vivir de la apariencia va tomando cada vez más fuerza, es bueno revisarnos internamente y organizar nuestras prioridades, para que nos reconozcan por lo que somos, no por lo que tenemos. Espero que les guste tanto como a mí.
 

LA MADUREZ

Artículo del New York Times, merecedor de una discusión:

"Son motivo de vergüenza celulares sencillos?"

El texto cuenta la experiencia de Chris Glionna, supervisor de restaurantes de una conocida compañía, con su viejo celular. Como el teléfono le daba el servicio necesario, no le preocupaba que estuviera fuera de moda. Pero... (siempre hay un pero), sus colegas lo molestaban y se burlaban cuando extraía su "pisapapeles" del maletín. Llegó a sentirse tan avergonzado que hace un par de meses lo cambió por un Blackberry.

Dice así el Dr. Alejandro Morton: la Crisis en el mundo se debe, entre otras cosas, a la inseguridad que las personas tienen en ellos mismos; su continua necesidad de comprar jamás será satisfecha porque esperan que la satisfacción personal venga de lo comprado, y jamás será así. A nivel social no nos hemos dado cuenta de que ese impulso descontrolado por comprar es, en el fondo, la causa profunda de la crisis económica que ha cundido ya por todo el mundo, alimentada por un sistema financiero insaciable que facilitó recursos para que compraran quienes no tenían con qué".

Pocas cosas hay más tensionantes que tratar de mantenerse a la moda en ropa, calzado, accesorios, tecnología, viajes, comidas, restaurantes, casas, muebles, autos y todo lo añadible. Quien tiene dinero en exceso puede comprar, usar y desechar, pero quienes vivimos sujetos a un presupuesto debemos cuidar qué compramos y entender por qué y para qué lo compramos.

En efecto, la presión social existe, pero debemos preguntarnos cuánto nos presiona y cuánto nos dejamos presionar? ¿Cuál es el problema de que se rían de nuestro celular viejo? La risa es buena y si no les gusta el celular pueden bromear a costa de él y criticar el aparato, a su dueño o a ambos. El problema es de ellos, no del dueño del celular, a menos que éste lo acepte.

Desafortunadamente hoy día uno se refiere a las personas por sus posesiones: "Es el chico del convertible rojo" o "La señora que usa ropa de marca y tiene una casa enorme" o "Es el director que siempre anda a la moda". Es decir, su personalidad no emana de lo imprescindible, sino de lo prescindible. Lo primero no se compra en ningún lado; lo segundo en cualquiera, si se tiene los
medios para hacerlo.

Un amigo muy cercano es multimillonario, pero nosotros lo averiguamos por accidente tras años de conocerlo. Es sencillo, generoso, adaptable a todo y disfruta lo disfrutable. Jamás presume y nunca hace alarde de nada porque tiene muy claro qué cosas son importantes en su vida.


Las trampas de la presión social siempre han estado ahí. Caen en ellas quienes no se conocen a sí mismos y tienen una escala de valores centrada en lo social y en su desarrollo, han tenido carencias afectivas.

El vacío personal no lo llena ni los closets repletos, ni los autos lujosos, ni las joyas exclusivas, ni los accesorios de lujo. La satisfacción de los consumidores insaciables no viene de poseer las cosas, sino de presumirlas ante los demás.

¿Tiene usted un celular del que sus "amigos" se ríen cuando lo usa? Ríase con ellos y úselo hasta que guste. ¿Le duelen las burlas?

Entonces CAMBIE de AMIGOS NO DE CELULAR... Es lo justo.
   

viernes, 1 de febrero de 2013

El acierto a equivocarse

Queridos amigos, les comparto esta interesante lectura que recibí de una amiga, hace unos meses atrás, donde podemos sacar algunas enseñanzas para aplicarlas en nuestro plano profesional y personal. Espero que les sea de mucha utilidad.

Por Germán Retana, Ph.D. y profesor pleno de INCAE Business School.
Autor: Germán Retana
"El negligente no aprende de sus errores, el inteligente sí lo hace, pero el sabio aprende de los errores ajenos". Este popular refrán se vuelve muy real al concluir o iniciar un período de trabajo, proyecto y relación personal. Pasar a una nueva etapa sin rescatar lecciones de la anterior es una condena a repetir los mismos errores.
¿Por qué hay organizaciones y personas que fracasan reiteradamente en la misma forma?
¿Será porque son incapaces de aprender de su pasado y romper círculos viciosos? Confucio lo advirtió así: "El que ha cometido un error y no lo corrige, comete otro aún mayor".Con respecto a este hecho, hay cuatro preguntas que todo equipo podría hacerse cada semana, tal como algunos padres de familia acostumbran hacerlo con sus hijos:
Primera:¿Qué hicimos?
 
Su intención es recordar lo realizado y tomar conciencia del destino dado al esfuerzo, los recursos y el tiempo en los últimos siete días. No se trata de evaluar sino de verificar hechos y resultados comparados con las metas que se tenían para el período.
Segunda: ¿Cómo lo hicimos?
Valorar lo que se hizo bien o mal, ofrecerá una dosis de realismo y sensatez que será la base para mejorar. Marcar la línea entre lo positivo y lo negativo, dice mucho sobre el nivel de calidad que el equipo se exige a sí mismo. Los aspectos favorables incrementarán la confianza para procurar logros mayores, pero cuando existe la tendencia de ocultar los desfavorables, es porque la soberbia se impone sobre el temor de aprender de ellos.
Tercera:¿Qué aprendimos de nuestro desempeño, de los aciertos y errores?
Esta es la pregunta que demanda mayor transparencia y atención, porque de su respuesta depende tanto el crecimiento del equipo, como su determinación para dejar de persistir en los mismos errores o estancarse en logros fáciles. En este momento deben surgir los verdaderos líderes, catalizando lecciones, elevando el nivel de análisis y provocando la confianza del equipo hacia el futuro. Las lecciones son victorias, sin importar si nacieron de éxitos o de derrotas.
Finalmente, la pregunta esencial: ¿Cómo aplicaremos lo aprendido?
La disposición de resolver errores, disuelve los temores; la determinación para superar los logros, disuelve el conformismo y la rutina. Volver a la acción no exime al equipo de equivocarse otra vez, pero al menos hará cierto otro conocido refrán: "¿Para qué incurrir en los mismos errores habiendo tantos nuevos e interesantes por cometer?"
Convertir las lecciones en acciones dinamiza, reta y compromete a quienes están dispuestos a equivocarse al intentar mejorar y desean ampliar su sabiduría, porque como R. Tagore advierte: "Si cerramos las puertas a todos los errores, también la verdad quedará afuera."




jueves, 17 de enero de 2013

Historia de un buscador

Recibí hace unos días esta hermosa lectura de parte de una amiga, y me gustó tanto que la he querido compartir aquí en nuestro espacio. No tengo información sobre el título de la historia, o de su autor, solo espero que estas palabras les sirvan para aprovechar y disfrutar cada segundo de nuestras vidas.
 
" Esta es la historia de un hombre que yo definiría como un buscador. Un buscador es alguien que busca, no necesariamente alguien que encuentra. Tampoco es alguien que sabe qué es lo que está buscando. Es simplemente alguien para quien su vida es una búsqueda.
 
Un día, el buscador sintió que debería ir a la ciudad de Kammir. El había aprendido a hacer caso riguroso a esas sensaciones que venían de un lugar desconocido de sí mismo, de modo que dejó todo y partió.
 
Después de dos días de marcha por los polvorientos caminos, divisó a lo lejos la ciudad de Kammir. Un poco antes de llegar al pueblo, una colina a la derecha del sendero le llamó mucho la atención. Estaba tapizada de un verde maravilloso y había un montón de árboles, pájaros y flores bellas. La rodeaba por completo una especie de valla de madera lustrada. Una portezuela de bronce lo invitaba a entrar.
 
De pronto sintió que olvidaba el pueblo y sucumbió ante la tentación de descansar por un momento en ese lugar. El buscador traspasó el portal y caminó lentamente entre las piedras blancas que estaban distribuidas como al azar entre los árboles.
 
Dejó que sus ojos se posaran como mariposa se posa en cada detalle de este paraíso multicolor. Sus ojos eral los de un buscador, y quizá por eso descubrió sobre una de las piedras, aquella inscripción:
 
Aquí yace Abdul Tareg. Vivió 8 años, 6 meses, 2 semanas y 3 días.
 
Se sobrecogió un poco al darse cuenta que esa piedra no era simplemente una piedra, era una lápida. Sintió pena al pensar que un niño de tan corta edad estuviera enterrado en ese lugar. Mirando a su alrededor, el hombre se dio cuenta que la piedra de al lado tenía también una inscripción. Se acercó a leerla y decía:
 
Aquí yace Yamir Kalib. Vivió 5 años, 8 meses y 3 semanas.
 
El buscador se sintió terriblemente abatido. Ese hermoso lugar era un cementerio y cada piedra, una tumba. Una por una leyó las lápidas. Todas tenían inscripciones similares; nombre y el tiempo de vida exacto del muerto. Pero lo que más lo conectó con el espanto fue comprobar que el que más tiempo había vivido sobrepasaba apenas los 11 años.
 
Embargado por un dolor terrible se sentó y se puso a llorar. El cuidador del cementerio, que pasaba por ahí, se acercó. Lo miró llorar por un rato en silencio y luego le preguntó si lloraba por algún familiar.
 
"No, ningún familiar" dijo el buscador. ¿Qué pasa con este pueblo? ¿Qué cosa terrible hay en esta ciudad? ¿Por qué tantos niños muertos enterrados en este lugar? ¿Cuál es la horrible maldición que pesa sobre esta gente, que los ha obligado a construir un cementerio de niños?
 
El anciano respondió: "Puede usted serenarse. No hay tal maldición. Lo que sucede es que aquí tenemos una vieja costumbre. Le contaré. Cuando un joven cumple quince años, sus padres le regalan una libreta como esta que tengo aquí colgando del cuello. Y es tradición entre nosotros que a partir de ese momento, cada vez que uno disfruta intensamente de algo, abre la libreta y anota en ella a la izquierda, que fue lo disfrutado y a la derecha, cuanto tiempo duró el gozo. "Conoció a su novia, y se enamoró de ella. ¿Cuánto tiempo duró esa pasión enorme y el placer de conocerla? ¿una semana...? ¿dos? ¿tres semanas y media? Y después, la emoción del primer beso, la fiesta de bodas, ¿cuánto duró la alegría del matrimonio? ¿dos días? ¿una semana? ¿Y el casamiento de sus amigos? Y el viaje más deseado? ¿Y el encuentro con quien vuelve de un país lejano? ¿Cuánto tiempo duró el disfrutar de esas sensaciones? ¿Horas? ¿Días?
 
Así, vamos anotando en la libreta cada momento que disfrutamos. Cuando alguien muere, es nuestra costumbre abrir su libreta y sumar el tiempo anotado, para escribirlo sobre su tumba, porque es, amigo caminante, el único y verdadero tiempo VIVIDO."

martes, 15 de enero de 2013

El arte de la paciencia



La paciencia es más que una virtud, un arte, el cual se va perfeccionando con la práctica. Es algo que ha ido desapareciendo con la vertiginosa velocidad en que estamos viviendo, donde no queremos esperar nada, y todo lo queremos express, o como dicen muchos, para ayer.
 
No obstante, debemos tomar en cuenta que hay cosas que escapan de nuestro control, y que luego de haber hecho la parte que nos corresponde, la acción que prosigue es tener paciencia y saber esperar, con la certeza de que los resultados será mejores que los que deseamos.
 
Es necesario que entendamos, que muchas veces luchamos tenazmente por algo que queremos y al final no se da. He llegado a convencerme de que cuando algo que deseábamos no se da, a pesar de que hicimos todo lo posible por lograrlo, era porque no nos convenía y Dios tiene un plan mucho mejor para nosotros.
 
Quiero exhortarles a que practiquemos la paciencia en todos los aspectos de nuestra vida, que seamos persistentes y constantes, a que nunca desmayemos, y que si algún objetivo que perseguíamos, no fue viable, que inmediatamente nos fijemos otro que realmente nos convenga.
 
En definitiva, no demos cabida a la desesperación, a la duda o incertidumbre, porque el tiempo de Dios es Perfecto, y las cosas llegarán en el momento en que estemos preparados para recibirlas!!!
 
Que tengan un hermoso día en equilibrio!!!