sábado, 24 de abril de 2010

Soñar es Vivir


Aunque mucha gente no lo crea, los sueños deben formar parte esencial de nuestro diario vivir. Son ellos los que nos infunden energía para luchar por todo aquello que queremos lograr. Pienso que dejar de soñar es empezar a morir lentamente.


Si te pregunto que cantidad de tiempo en el día dedicas a soñar despierto, probablemente pensarás que me volví loca, pero te garantizo que si hacemos una pausa dentro de nuestro arrollante ritmo de vida, para dedicarnos a soñar un poco, la calidad de nuestra salud emocional fuera otra, mucho mejor.


¿Por qué lo veo así? Porque generalmente soñamos con cosas que queremos lograr, con estar en una situación mejor a la que estamos en el momento, o con personas que amamos, y todo eso nos llena de pensamientos positivos, que eventualmente van a redundar en acciones también positivas que nos llevarán a materializar todo lo que está plasmado en nuestra mente. La simple perspectiva de que algo que anhelamos pueda hacerse realidad nos lleva a hacer el esfuerzo necesario, cuando muchas veces queremos darnos por vencidos. Es como vivir en un permanente estado de anticipación ante algo maravilloso que está por llegar.


Y para que veas que no estoy sola con esta idea, te dejo unas cuantas frases de personajes que también le dieron a los sueños la importancia y el lugar que se merecen en la vida.


Dios no te hubiera dado la capacidad de soñar sin darte también la posibilidad de convertir tus sueños en realidad. Héctor Tassinari


El mundo está en las manos de aquellos que tienen el coraje de soñar y correr el riesgo de vivir sus sueños. Paulo Coelho


Los sueños no hacen daño a nadie si se trabaja detrás de ellos para hacerlos tan reales como sea posible. Frank W. Woolworth


Los sueños pueden ser realidades. Son lo que nos guía por la vida hacia una gran felicidad. Deborah Norville


Un hombre no envejece cuando se le arruga la piel sino cuando se arrugan sus sueños y sus esperanzas. Grafitti callejero

sábado, 17 de abril de 2010

Oportunidades de Mejora



En el mundo laboral en que me desenvuelvo, que es el area de los Recursos Humanos, tengo la oportunidad de entrevistar muchas personas, y siempre en esas conversaciones acostumbro a incluir la siguiente pregunta: ¿cuáles oportunidades de mejora consideras que tienes? Esa pregunta siempre motiva al candidato a pensar, sin embargo casi siempre son pobres los frutos que se recogen de ese pensamiento. Lo que quiero decir con esto es que cuando hago la pregunta, las personas casi nunca saben que van a responder.

Sin embargo, cuando tocamos el tema de las fortalezas o puntos positivos, generalmente la lista es larga y la fluidez verbal de mi interlocutor para darme la respuesta es espectacular.

Está muy bien que conozcamos nuestros puntos fuertes al dedillo, pero toma en cuenta que el ser humano no es unidimensional, y se supone que así como podemos responder rápidamente cuales son nuestros aspectos positivos, así mismo deberíamos saber cuales son esos aspectos no tan bonitos que tenemos que mejorar... ¿o es que acaso somos perfectos?

¿Cómo podemos hacer un compromiso para cambiar y mejorar lo que sabemos que estamos haciendo mal sino empezamos por admitirlo con humildad? ¿A quien queremos impresionar haciéndonos pasar por un híbrido entre la mujer maravilla y la mujer biónica? ¿o entre Superman y el Hombre Araña?

Quizá nos da temor o verguenza exponernos ante una persona desconocida, que tiene en sus manos la posibilidad de que obtengamos o no un empleo. Esa podría ser una de las razones, pero quiero que entiendan que nosotros como profesionales de la conducta humana no vemos todo en blanco y negro, pues sabemos que la vida está llena de distintos matices de gris.

Créeme, al menos en mis entrevistas, no descalifico a nadie porque me diga que su punto débil es que llora con facilidad, o que a veces actúa de forma impulsiva. Lo que valoro es la sinceridad de la persona al reconocer que tiene faltas y que desea trabajarlas para mejorar.

Así que date la oportunidad de viajar hacia tu interior y conocerte como un todo, no solo la parte buena, si no también aquella donde sabes que necesitas cambiar. Cuando logremos eso, sabremos que estamos creciendo y evolucionando.

martes, 13 de abril de 2010

Un pasito para atrás por favor!


Tomé prestado el estribillo de un viejo merengue nuestro, para hacer referencia a como nos pasamos la vida apuntando hacia una dirección, de una forma y otra. Nos pasamos el tiempo escuchando frases como: "Echando pa'lante", "Para atrás ni para tomar impulso", entre otros dichos populares. Pero siendo honestos, a veces para poder avanzar, tenemos que necesariamente dar un paso hacia atrás, extraer las enseñanzas que el pasado nos ha dejado, y simplemente seguir adelante.


Mientras ese proceso no se cumpla seguiremos estancados y nunca seremos libres. Ahora bien, cuando hagas un viajecito al pasado, procura no quedarte mucho tiempo allí, pues recuerda que lo que ya sucedió, hecho está y no hay posibilidad de cambiarlo. Así que permanece en ese lugar el tiempo estrictamente necesario para reflexionar sobre tus actos y luego procede a salir, poner en práctica lo que las experiencias anteriores te dejaron y prepárate para encarar el futuro con alegría y anticipación.


Personalmente, he tenido la oportunidad de poner esto en práctica y los resultados son maravillosos, pero la decisión de hacerlo está dentro de cada quien.


Así que cuando veas a alguien enfrascado en el pasado y negado a avanzar, empújalo suavemente con este consejito que con mucho cariño he publicado en el día de hoy, y si es tu caso particular, espero que estas palabras te sirvan para salir de la situación en que te encuentres.