jueves, 31 de mayo de 2012

4% para la educación nacional y 100% para la educación de hogar

Me inspiré en ese título, a raíz de un comentario que hizo mi madre, debido a los múltiples hechos de sangre y delincuencia que está viviendo nuestro país. No tenemos que ser psicólogos para saber que la raíz de esos grandes flagelos es la falta de educación en el hogar. Es más cómodo delegar la educación de nuestros hijos en una niñera, o peor aún, en el último equipo de alta tecnología, que poner el esfuerzo necesario para inculcarles valores morales, y enseñarles a discernir entre el bien y el mal.

Con mucha tristeza observamos como va perdiendo valor el trabajo honesto para dar paso a formas de ganar dinero rápido y mal habido. Parte de esto surge de que muchas veces copiamos lo negativo de otras culturas más desarrolladas que las nuestras, en lugar de imitar las cosas positivas. A esto se le suma el bombardeo constante de información que recibimos a través de la televisión, redes sociales, música y otros medios de comunicación, las cuales no siempre vienen filtradas adecuadamente.

No podemos permanecer apáticos e indolentes ante esta situación. Todo aquel que tenga la responsabilidad de educar uno o más niños, tiene que velar porque reciban una educación de hogar basada en valores morales. Podemos educar y aplicar disciplina sin que esto implique maltrato o trauma. Lo que no nos podemos es darnos el lujo de seguir siendo permisivos o actuar como que nada nos importa, pues no sabemos si en el futuro, producto de nuestra dejadez, seamos los afectados directos de algún antisocial que no recibió en su casa las enseñanzas correctas.

Antes de culpar a los distintos gobiernos o a las instituciones educativas de todas las desgracias que están aconteciendo, busquemos más cerca, porque la educación empieza por casa. Además de exigir el 4% del PIB para la educación nacional, debemos dar el 100% para la de nuestros hogares!!!

Uno a uno procuremos hacer la diferencia, y hagámoslo Ya!!!

martes, 29 de mayo de 2012

El Momento es HOY

A raíz de una pérdida familiar sufrida ayer de forma repentina, he decidido escribir algunas palabras, para que entendamos que la vida frágil, y muchas veces breve. Debemos valorar cada minuto que vivimos, aprovechar cada instante en algo útil, dando siempre lo mejor de nosotros, antes de que sea demasiado tarde.

Disfrutemos de los tantos regalos que Dios nos ha dado; el sol, la lluvia, el amanecer que marca el comienzo de un nuevo día, un bello atardecer, la brisa fresca, el inmenso mar azul y un cielo estrellado, muchas de esas cosas que generalmente pasamos por alto. Vamos a invertir nuestro tiempo en manifestarle a nuestros seres queridos lo importantes que son para nosotros, y cuanto los amamos. 



También sugiero hacer una lista de cosas que quisiéramos disfrutar o experimentar mientras tengamos la posibilidad de hacerlo, y establezcamos un plan de acción y los plazos en que los llevaremos a cabo.

La vida es un tesoro precioso que hoy lo tenemos, pero mañana no sabemos, porque solo basta un segundo para que cambie el curso de las cosas.

Le cambiaré el sentido al refrán de "Es mejor prevenir que lamentar", y diré "Es mejor disfrutar que lamentar". No esperes a que sea tarde: ama HOY, sueña HOY, canta HOY, perdona HOY, Vive HOY... 

martes, 22 de mayo de 2012

El Secreto de la Ley de Atracción - Completo y en español y como debemos...

miércoles, 9 de mayo de 2012

Siempre adelante!

La vida es una colección de experiencias, momentos y vivencias, muchos son felices, otros no lo son tanto, pero sin lugar a dudas, son estos últimos los que más nos enseñan. Cada tropiezo, cada ladrillo que nos cae en la cabeza nos sirve de alerta para hacer cambios, revisarnos, modificar nuestras actitudes, estrategias, o simplemente para emprender otro camino.

Lo más importante que podemos hacer, cuando la vida nos da limones, no es solo hacer limonada, es sacar la lección que trajo consigo lo que nos haya ocurrido. Es fundamental que tomemos ese tiempo para reflexionar sobre nuestros errores, aceptar con humildad lo que no salió como deseábamos y tomar acción para seguir evolucionando como seres humanos.

Lamentarnos o mirar hacia atrás es una pérdida de tiempo. Ante cualquier adversidad que nos trae la vida, solo nos queda levantarnos, limpiarnos las rodillas y seguir caminando con nuestra mejor sonrisa y actitud positiva!

Nunca olvidemos que la noche se pone más oscura cuando va a amanecer...