domingo, 17 de julio de 2011

No quejarse no significa conformarse



Inicié este blog en un momento en que sentía que tenía muchas cosas que decir, y aunque hace un tiempo que no publico nada de mi autoría, muchas cosas han pasado por mi mente, y de lo que les hablaré hoy es una de ellas.



Me he percatado de la forma compulsiva e irracional en la que nos vivimos quejando de trivialidades y tonterías que no agregan valor alguno a nuestras vidas. Hemos permitido que esto se convierta en un hábito, y si alguno de ustedes puede encontrar el motivo por el cual esto es así, le exhorto a que lo comparta con nosotros.



Si en vez de intoxicar nuestro entorno con quejas sin sentido, nos tomáramos el tiempo para contar nuestras bendiciones, que de seguro son muchas, nuestra forma de pensar y hablar cambiaría casi en un 100%.



En lugar de ser quejadores compulsivos, seamos entes que aportemos soluciones. Si algo no nos gusta, pensemos en lo que podemos hacer para ayudar a cambiarlo, en lugar de estar haciendo comentarios nocivos o dañinos, sobre todo si se hacen sobre alguna persona en particular.



No quejarse no quiere decir conformarse, porque hay que estar claros de que todo ser humano tiene que aspirar a algún objetivo constantemente, pero irnos al extremo de estar todo el tiempo expresando una insatisfacción desmedida, sobre todo en aspectos poco relevantes, puede resultar frustante y agotador, no solo para el que se queja, sino para que el que lamentablemente tiene que escuchar su retahila de lamentaciones.



Si tienes que comunicar tu descontento por algo, al menos utiliza los canales correctos, y no andes por ahí desperdiciando tu oxígeno con quien no le compete lo que te molesta, o con la persona que no te va a resolver tu inquietud. Utilicemos nuestras palabras y nuestro tiempo de forma más productiva y orientada a soluciones.



"Qué calor, qué frío, esta comida si sabe mala, mi pelo si está feo, el café está aguado, mi esposo está insoportable, los niños si están inquietos hoy, no soporto a mi compañero de trabajo, odio los lunes, que horrible está el tránsito, que fastidio tener que ir al supermercado, etc." La lista de cosas que decimos a veces hasta inconscientemente puede ser interminable. No podemos vivir en semejante círculo vicioso sin que nuestro pensamiento se vea afectado negativamente, y que esto redunde en nuestro entorno!!!



Amigo lector, si tienes salud, familia, trabajo, comida, un techo, libertad de expresión y tus necesidades básicas cubiertas, eres mucho más dichoso que muchos otros habitantes de este planeta.



Dale gracias al Creador por todo lo que tienes y simplemente Sé Feliz. Cambia la forma de ver las cosas y las cosas cambiarán de forma (esta frase la leí en un video de YouTube, 21 días sin quejarse, el cual recomiendo).