Me sorprendí rompiendo lo viejo
Encontré en mi correo esta hermosa reflexión, que todos debemos practicar con cierta frecuencia, para no acumular cosas o sentimientos innecesarios y hacer espacio para todo lo bueno que nos depara el futuro. Desconozco su autor, pero comparto su mensaje con mis queridos lectores: Me sorprendí rompiendo papeles viejos, y sacudiendo cajones, hurgando en mi pasado y echando a la basura lo que en algún momento guardé y ahora lo tiro. Mis cajones llenos de notas, papelitos, pilas viejas, agendas caducadas y mil cosas que en otro momento atesoré, para que el día de hoy los tire a la basura. Guardamos compulsivamente, por si en algún momento lo necesitamos, y al pasar los años nos damos cuenta que vivimos rodeados de cosas sin utilidad, recuerdos vanos, aferrándonos a ellos por si algún día los vamos a ocupar. Un boleto del metro, que fácilmente tiene 15 años, la garantía de una grabadora que ya ni existe, el manual de un televisor que le regalé a mi madre hace mas de 10 años, nota...