domingo, 11 de marzo de 2012

Ponte en mis zapatos antes de juzgarme

Uno de los elementos clave de la inteligencia emocional es la empatía. Esto no es más que saber ponerse en el lugar del otro. Tener la suficiente sensibilidad para leer y percibir lo que el otro siente y piensa, y de esta forma poder llegar a tener una mejor comunicación con esa persona e inclusive, entenderla mejor.
Tener la capacidad de ponerse en el lugar del otro no es tarea fácil, pero es vital para el desarrollo de relaciones interpersonales armoniosas. El ser humano necesita que lo escuchen, saberse comprendido sin que lo inunden de sermones y consejos no solicitados, ni mucho menos de un optimismo desmedido o comentarios que hieran sus sentimientos.
No es necesario que hayamos atravesado las mismas vivencias de los demás para ser empáticos, ni tampoco tenemos que abandonar nuestras creencias y valores para asumir los de los demás, simplemente debemos poner en práctica nuestra escucha activa, desarrollar nuestra percepción y ser muy observadores. Todos nuestros sentidos entran en juego para poder salirnos de nuestro mundo y adentrarnos en el de otra persona para comprender por qué actúa o siente de una determinada manera, o para poder ser un ente de apoyo ante una situación que esté atravesando en un momento dado.
Algunos errores que cometemos cuando intentamos ser empáticos con otro ser humano son:
-       Hacer comparaciones con situaciones similares que hayamos vivido
-       Restarle importancia a sus sentimientos e ideas
-       Intentar animarlo con frases positivas que ya suenan a cliché y se encuentran muy trilladas
-       Criticar o juzgar al otro sin conocer el trasfondo de los hechos, o el porqué de su conducta
-       Demostrar lástima a la otra persona
-       Hacer comentarios hirientes o despectivos, incluyendo el famoso “Te lo dije”
Les invito a que nos pongamos en los zapatos del otro, a entender su posición sin prejuicios o críticas, simplemente escuchando y comprendiendo, absteniéndonos de dar consejos que no nos hayan pedido. Vamos a ejercitar nuestra sensibilidad humana, dejando a un lado el egoísmo, activando nuestro “radar social”, que nos ayudará a brindar comprensión sincera y solidaridad para quienes lo necesitan.
“La empatía es la capacidad de pensar y sentir la vida interior de otra persona como si fuera la propia”. Heinz Kohut