jueves, 13 de agosto de 2009

Abrazando el cambio


Podríamos decir, sin miedo a equivocarnos, que la resistencia al cambio forma parte de la naturaleza humana. Una vez nos hemos acostumbrado a una forma de pensar o de comportarnos, se nos hace muy difícil salir de ella. Cambiar conlleva desaprender viejos hábitos o esquemas de pensamiento, para dar cabida a otros, nuevos y muy distintos. El cambio nos provoca estrés, dolor, ansiedad y miedo, pero definitivamente es necesario. No transformarse es trazar el camino hacia el estancamiento, el conformismo, quedarse rezagado y desfasado. Ese es un lujo que no nos podemos dar.

Muchas personas se apegan al refrán ¨Más vale malo conocido, que bueno por conocer¨, y hacen de esta frase su lema de vida. Analiza esto: ¿realmente prefieres vivir en una situación mediocre y negativa, que te hace daño, por miedo a cambiar para salir de ella?, no sabemos si lo que nos espera allá afuera es mejor o peor, pero definitivamente, vale la pena arriesgarse e intentarlo, pues en este momento no tienes nada que perder.

Para cambiar hay que armarse de valor, fortaleza de carácter y también de humildad, pues a veces no evolucionamos por puro orgullo y arrogancia. Salir de nuestra zona de confort no es tarea fácil, debo admitirlo, pero no es imposible, siempre y cuando tomes la seria y firme decisión de hacerlo.

Una estrategia que podemos implementar para revolucionar nuestra vida es hacer una revisión profunda de lo que hemos logrado con nuestra forma de actuar y pensar actual. Verificar si estamos satisfechos con lo que tenemos, y si nuestras metas se han cumplido. Esta introspección la puedes hacer en un lugar tranquilo, sin interrupciones, y si quieres toma nota de todo lo que venga a tu mente en ese momento.

Si el resultado de esa revisión es que no tienes los resultados que buscas, entonces es el momento de analizar las razones por las cuales las cosas no están sucediendo y tomar las medidas necesarias.

Piensa que hasta la naturaleza cambia para renovarse y para que podamos disfrutar las flores de la primavera, el sol del verano, los bellos atardeceres del otoño y la brisa fresca del invierno (en otros países disfrutan de la nieve).

Te voy a dejar esta reflexión: Abrazar el cambio nos abre un mundo nuevo, lleno de aprendizaje y nuevas experiencias que nos enriquecen como seres humanos y nos hacen crecer. No te quedes atrás: cambia, crece y evoluciona, para que sea a tí que haya que caerte atrás, no que tú tengas que perseguir a los demás!!!


¿Hay algo en tu vida que quisieras cambiar?