martes, 4 de agosto de 2009

Un nuevo día, una nueva oportunidad...


Hoy comenzaré citando un estribillo de una de las tantas canciones bellas que tiene Joan Manuel Serrat: ¨Hoy puede ser un gran día, plantéatelo así, aprovecharlo o que pase de largo depende en parte de tí¨.
Si nos detenemos un momento a analizar esta canción podemos darnos cuenta de que la misma nos regala una tremenda carga de sabiduría.
Cada nuevo día recibimos una oportunidad para renovarnos, empezar de nuevo o retomar lo que dejamos inconcluso, y de esta forma cerrar círculos e iniciar nuevas etapas. Con cada amanecer podemos crearnos nuevas ilusiones y expectativas, dejando atrás las lamentaciones por lo que pudo haber sido y no fue.
Si nuestro día fue difícil, tedioso e improductivo, siempre podemos albergar la esperanza de que nos aguarda un día mejor.
Reinvéntate cada día, despójate de tus cargas y de lo que te impide avanzar. Respira profundo y absorbe energía positiva. Haz que tus sentidos aprecien todo lo que te rodea.
Sé agradecido por haber recibido una nueva oportunidad de ser una mejor persona, prodigando amor a los demás, aprendiendo, creciendo, aprovechando el tiempo al máximo, enmendando errores y reconciliándote contigo mismo. Ten siempre presente, que como dice esa hermosa canción que cité al inicio: ¨Hoy puede ser un gran día, y mañana también¨.