jueves, 20 de agosto de 2009

Parábola del Sembrador


Hoy comparto este mensaje que recibí, cortito, pero con una increible profundidad, para invitarnos a la reflexión.

¨Como en un sueño de felicidad entró un joven en una tienda donde el vendedor era un ángel. Preguntó que es lo que se vendía allí, y el ángel le contestó que de todo. Entonces el joven pidió que le sirviera el fin de las guerras, la fraternidad entro todos los humanos, el amor para las familias, la unión entre todas las Iglesias...

¨Perdona, joven - le dijo el vendedor - aquí no vendemos frutos, sino sólo semillas¨.


Con esto queda entendido que para poder consechar los frutos maduros y jugosos que deseamos obtener en la vida, tenemos que sembrar primero. Para poder recibir, tenemos primero que dar.