martes, 21 de julio de 2009

Para alcanzar la inmortalidad


Para muchos, ser inmortal significa vivir para siempre, sin embargo, desde mi punto de vista, alcanzamos este estatus cuando logramos que nuestras acciones trasciendan a través del tiempo y dejamos algún legado a la humanidad, aún cuando físicamente ya no estemos en la tierra.

Para lograrlo, es necesario que descubramos cual es nuestro propósito en la vida y que una vez descubierto, luchemos por cumplirlo y dejemos huellas por donde quiera que pasemos.

Ser inmortal significa ser recordado, imitado, tomado como modelo a seguir, porque en algún momento, con tus hechos impactaste a una persona o quizá a muchas.

Para tener vida eterna, no es necesario ser un genio, haber hecho grandes descubrimientos o ser un gran artista. Es tu ayuda desinteresada hacia los demás, tu generosidad, una sonrisa, un saludo o un simple gesto de cortesía los que te llevan a tener permanencia en el tiempo.

Esa es la gran satisfacción que nos llevamos. No pases por la vida sin saber que pasaste. Si aún no la has encontrado, empieza a buscar en tu interior tu misión en la vida desde hoy. Deja tu marca positiva a los que te rodean, y con ello estarás pavimentando tu camino hacia la inmortalidad.