jueves, 2 de julio de 2009

¿Quién dijo miedo? (Parte I)



¿Te has preguntado que es realmente el miedo? Siendo este un tema que nos afecta a todos, o por lo menos a la gran mayoría de personas a lo largo de nuestras vidas, decidí abordarlo para tratar de entenderlo mejor.


Para empezar, busqué el significado de esa palabra en la Real Academia Española, y me encontré con dos definiciones interesantes:


1. m. Perturbación angustiosa del ánimo por un riesgo o daño real o imaginario.

2. m. Recelo o aprensión que alguien tiene de que le suceda algo contrario a lo que desea.


Por mi parte puedo decir que el miedo es una sensación paralizante que nos impide avanzar hacia el logro de nuestros objetivos y perjudica nuestras relaciones interpersonales. Me estoy refiriendo aquí al miedo ante algo imaginario, que nos creamos gracias al medio ambiente en que nos desenvolvemos.


Ojo, no estoy diciendo que no seamos precavidos ante situaciones reales de peligro, como por ejemplo dentro de un contexto en que nuestra vida se vea amenazada, sino, que luchemos por erradicar de nuestras vidas los miedos que son infundados, de los cuales, cito algunos:


- Miedo al cambio, incluyendo los nuevos retos y decisiones

- Miedo al rechazo

- Miedo al fracaso

- Miedo a enamorarnos

- Miedo a defender nuestros puntos de vista

- Miedo a expresar lo que realmente sentimos ante una situación

- Miedo a no llenar las expectativas que los demás tienen de nosotros


Cuando tengas esa sensación de pánico al enfrentar una de estas situaciones, hazte la siguiente pregunta: ¿Qué es lo peor que me puede pasar si me arriesgo?, ¿Que me digan que no?, ¿Que no estén de acuerdo conmigo?, que importa! Cada quien es único, diferente y nadie es perfecto.


Te aseguro que no se te va a caer un pedazo si las cosas no salen como tu querías, pero por lo menos tuviste el valor de intentarlo.


Es normal sentir miedo ante lo desconocido, pero si no nos arriesgamos a lanzarnos en búsqueda de lo que queremos, nunca sabremos si pudimos haberlo logrado, y cuando queramos lamentarnos ya será demasiado tarde.


No permitas que el miedo gobierne tu vida. Toma tú el control, y dí: YO PUEDO!