miércoles, 29 de julio de 2009

Vive tu propia experiencia


Recuerdo muy bien la frase que da título a este artículo. Nos la dijo un profesor en la universidad, a quien le llegué a tomar mucho respeto y estima, a pesar de que era temido por los demás estudiantes, y tenía la fama de que ¨nadie le pasaba la materia¨. Desde que inicié esa asignatura, lo vi como un desafío, pues a pesar de todo lo que la gente decía, me propuse desde un principio a aprobar la materia y a no dejarme llevar de las experiencias de otras personas, sino, seguir mis propios instintos.

El dijo esta frase como introducción en el primer día de clases, pues estaba consciente de la reputación que se había creado. Quien iba a decir que la misma me iba a servir como una lección de vida.

¿Cuántas veces personas allegadas a tí te han dicho:

- No tomes la materia con ese profesor, que es malísimo

- No estudies esa carrera, que eso no deja y vas a pasar hambre

- No inviertas en ese negocio, que fulano puso uno así y le fue mal

- No te enamores, que te van a lastimar y a engañar

Y así, vamos recibiendo un sinnúmero de mensajes negativos, que si no tenemos el suficiente discernimiento para filtrarlos, nos van amedrentando y paralizando, evitando que tomemos importantes decisiones con nuestra vida.

Recuerda que tú eres tú, nadie puede vivir la vida por tí, por lo tanto, estás obligado a vivir tus propias experiencias, a cometer tus propios errores y a obtener tus propias enseñanzas. Puedes seguir consejos y orientaciones de personas con más sabiduría que tú, pero te tienes que dar la oportunidad de vivir, tomar tus propias decisiones, equivocarte, aprender, caerte y volverte a levantar. No permitas que las opiniones ajenas te predispongan o envenenen tu mente; hazte el propósito de trazar un camino diferente al de los fracasados y mediocres, ya que no tienes porque imitarlos. Llévate de las recomendaciones de los que han tenido éxito y simplemente arriésgate a vivir tus propias experiencias, no las que los demás te quieran dictar o imponer.

Para concluir, te preguntarás que pasó con la materia y el profesor ¨malo¨. Pues te cuento que de 30 estudiantes que tenía la sección, finalizamos 18, y solo 5 aprobamos la asignatura. Yo quedé en segundo lugar...imagino que ya sabrás que elegí vivir mi propia experiencia.

Te dejo esta interrogante final, por si te animas a enviarme algún comentario:


¿Que situación o persona has tenido que desafiar para vivir tu propia experiencia?